Programa de prevención Navchetna en la India

Programa de prevención Navchetna en la India

Implementado por SPYM, el programa de prevención de drogas ‘Navchetna’, basado en la ciencia, ofrece a los escolares habilidades para la vida y educación sobre las drogas

Por el equipo de SPYM – La publicación del informe «Magnitud del consumo de sustancias en la India«, tras la Encuesta Nacional sobre la extensión y el patrón del consumo de sustancias en la India (2019), puso de manifiesto la enorme escala de personas que consumen drogas tanto lícitas como ilícitas, y que se vuelven dependientes. Como se muestra en el siguiente gráfico, el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida por los indios, seguida del cannabis y los opioides, y de los sedantes e inhalantes. Por último, otras categorías de drogas, como la cocaína, los estimulantes de tipo anfetamínico y los alucinógenos, son consumidas por una pequeña proporción de la población del país.

Cabe señalar que, aunque la prevalencia del consumo de las diversas drogas lícitas e ilícitas es en general mucho mayor entre la población masculina adulta, el consumo de drogas sigue siendo un problema considerable entre los niños/as y los/as adolescentes. El 1,17% de la juventud de entre 10 y 17 años consumen inhalantes (especialmente baratos y disponibles), casi tanto como la población masculina general (1,34%). En cuanto a otras sustancias, los porcentajes de consumo entre los más jóvenes también son alarmantes: el 1,8% consume opioides, el 0,9% consume cannabis y el 1,3% consume alcohol. Teniendo en cuenta que la India tiene la mayor población adolescente del mundo, unos 250 millones de jóvenes de 10 a 19 años, el número de niños y niñas afectados es asombroso…

Uso de sustancias en la India
Consumo de alcohol, cannabis, opiáceos e inhalantes en la India – hay que tener en cuenta que en el sistema de numeración indio, un «Crore» denota diez millones, y un «Lakh» equivale a cien mil, por lo que «2,9 crore de usuarios dependientes» (alcohol) equivale a 29 millones de usuarios dependientes, y «25 lakh de usuarios dependientes» (cannabis) equivale a 2,5 millones de usuarios dependientes – Fuente: Magnitude of Substance Use in India, 2019, Ministry of Social Justice and Empowerment, Government of India, all rights reserved

Una población que necesita ayuda urgente

Como señala el informe, una proporción considerable de la población india está afectada por trastornos por consumo de sustancias y necesita ayuda urgente. Sin embargo, el alcance de los programas nacionales de tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias es inadecuado, lo que pone de manifiesto la existencia de una gran brecha de tratamiento – o desajuste entre la demanda y la disponibilidad de servicios – en el país.

India necesita ampliar los programas de tratamiento, pero también debe proteger a la juventud mediante estrategias de prevención con base científica que impliquen el trabajo con las familias, las comunidades y las escuelas. Con respecto a estas últimas, los paquetes de formación existentes para el personal docente no aborda sus necesidades específicas. Para subsanar esta carencia, la Sociedad para la Promoción de la Juventud y las Masas (SPYM), en consulta con el Ministerio de Justicia Social y Empoderamiento, elaboró una serie de módulos de formación denominados Navchetna: una nueva toma consciencia sobre las habilidades para la vida y la educación sobre las drogas para los escolares.

Programa basado en la evidencia

Los módulos de formación basados en la evidencia se han dividido en primaria superior (niños/as de 11 a 14 años, con tres módulos) y secundario (niños/as de 14 a 17 años, con seis módulos). Los distintos módulos del programa están adaptados a cada grupo e incluyen temas como: vivir y comer sano, reconocer los riesgos y prevenir el abuso sexual infantil, gestionar la presión de los compañeros/as y las emociones, reconocer y manejar la violencia y, obviamente, información y educación sobre las drogas, tanto para los niños/as como para los padres/madres y las familias. Además, el programa incluye una estrategia para garantizar que el niño/a o el adolescente tenga alguien a quien dirigirse o con quien hablar, en el recinto escolar, si tiene problemas con el consumo de sustancias.

El programa Navchetna está diseñado para ayudar a los profesores a convertirse en «maestros formadores» para que puedan, a su vez, poner en práctica con sus alumnos/as talleres de prevención de drogas basados en pruebas.

La andadura de Navchetna comenzó en el año 2019. El autor de Navchetna es Gary Reid, experto en salud pública y educación sobre drogas con experiencia internacional, y Kalyani V, experto en habilidades para la vida y formador. Tras la fase piloto, con la formación de «maestros formadores» de Uttar Pradesh, Punjab, Chandigarh y Haryana, el programa se probó sobre el terreno en Nueva Delhi, con estudiantes, médicos, enfermeras, asesores y educadores especializados. Sin embargo, el proyecto luego se paralizó durante veintidós meses debido a la pandemia de COVID-19 antes de que pudiera reanudarse en diciembre de 2021.

Actualmente, los módulos de Navchetna están disponibles en inglés e hindi. Se prevé que varios Estados de la India hagan traducir estos módulos a sus idiomas locales para facilitar un mayor alcance y una mayor disponibilidad de sus contenidos y mensajes. Los dos volúmenes del programa han sido diseñados profesionalmente, en un formato de fácil uso.

Materiales de apoyo y asociaciones

Además de los libros, se ha desarrollado una herramienta de ayuda para el profesor en forma de una serie de vídeos que reflejan los contenidos de cada módulo de formación. Los vídeos no se crearon en un estudio, sino en el entorno real de una escuela, y los profesores/formadores que participaron en ellos se seleccionaron en función de sus aptitudes, sus conocimientos del tema y su capacidad para impartir educación a los niños y niñas de forma creíble. Los vídeos estarán disponibles en hindi e inglés.

Un proyecto colaborativo

El proyecto Navchetna es una iniciativa de colaboración entre el Ministerio de Justicia Social y Empoderamiento y el Ministerio de Educación. Durante su primer año de ejecución, el proyecto abarcará unos 300 distritos del país y en cada uno de ellos se formará a 5 maestros formadores. Se prevé la participación de unas 100 escuelas grandes (por número de matriculados) en cada distrito.

De gran importancia para el éxito de la puesta en marcha del proyecto será el apoyo prestado por los funcionarios del Ministerio de Justicia Social y organismos afines, incluidos los consultores, formadores y otros profesionales. No sólo prestarán apoyo en la aplicación de los módulos de concienciación sobre las drogas, sino también durante el proceso de asesoramiento y derivación en caso de que se identifiquen niños/as o adolescentes con problemas de consumo de sustancias en las escuelas.

Por último, todos los maestros formadores deben recibir un paquete completo para reforzar las habilidades necesarias para la ejecución del proyecto, que incluye un programa de formación de 3 a 4 días, las copias impresas y en formato electrónico de los dos volúmenes (para primaria superior y secundaria), y un esquema y enlaces a los módulos de vídeo en hindi e inglés. El compromiso y la comprensión exhaustiva del paquete permitirán a los maestros formadores aplicar Navchetna con mayor facilidad y claridad para su posterior desarrollo en su Estado o Territorio.

 

Ayudar a los niños/as cuyas familias consumen drogas

Ayudar a los niños/as cuyas familias consumen drogas

Por Agnes Chen, fundadora de la Comunidad Starlings – Mi primer recuerdo de haber sido estigmatizada por el consumo de sustancias de un miembro de mi familia, fue de mi padre cuando tenía 5 o 6 años. La reacción de las personas que nos asistieron me llenó de vergüenza, miedo y tristeza. Me hizo ver que ni mi familia ni yo podíamos esperar nada bueno al pedir ayuda.

Con el tiempo, llegué a comprender que esta discriminación no era un hecho aislado, sino que el estigma era, de hecho, un factor que contribuía a los ciclos intergeneracionales de estrés y trastornos por consumo de sustancias en las familias canadienses implicadas. Hoy en día, como enfermera titulada y fundadora de la Comunidad Starlings, me baso en mi experiencia personal y profesional para abogar por una mayor compasión y apoyo a los jóvenes y a las familias afectadas por el estrés y el estigma asociados al consumo de sustancias de algún familiar.

Proteger y cuidar los niños

Starlings Community es una organización canadiense sin ánimo de lucro cuya misión es proteger la salud y promover el bienestar de los niños/as expuestos al estrés y al estigma (experiencias negativas de la infancia) asociados al consumo de sustancias por parte de los padres, a través de compartir conocimientos, realizar trabajo entre pares e incidir a nivel político.

Basándome en mi propia experiencia por el consumo de sustancias por parte de uno de mis padres y con el apoyo de quienes han vivido situaciones similares en todo el país, nuestro objetivo prioritario es reducir la vergüenza interiorizada de estos jóvenes y aumentar su esperanza de un futuro mejor.

En el ámbito de la salud infantil y el consumo de sustancias, muchas personas creen que se trata de un problema emergente. Sin embargo, los retos a los que se enfrentan estos niños/as y los riesgos para su salud mental ciertamente no son nuevos. De hecho, desde hace casi treinta años, los estudios han puesto de manifiesto estas experiencias negativas en la infancia y las consecuencias que el estigma del consumo de sustancias ha tenido para generaciones de niños/as.

Barreras para la recuperación

Por ejemplo, se sabe que hasta el 80% de las personas que padecen un trastorno por consumo de sustancias experimentan obstáculos para la reintegración, como la estigmatización, la falta de apoyo y el desconocimiento de las ayudas disponibles.  Estas barreras limitan la capacidad de los padres para abordar las causas profundas del problema, impidiéndoles adoptar comportamientos de consumo de sustancias más saludables y prácticas de crianza más positivas.

Por otra parte, además de experimentar o ser testigo de una discriminación abierta, el estigma también obstaculiza el acceso de la infancia a los factores de protección de la familia y la comunidad que pueden mitigar estos riesgos de experiencias negativas.

Hoy en día, se sabe que la cohesión familiar, el apoyo a la salud mental y los recursos comunitarios ofrecen protección a la infancia que se enfrenta a situaciones difíciles. Sin embargo, en nuestra sociedad, los niños/as que buscan ayuda corren un mayor riesgo de verse obligados de dejar su hogar, ver sus padres sean criminalizados y sus familias marginadas. Así lo demuestran la sobrerrepresentación de estos jóvenes en el sistema de bienestar infantil, la de sus padres en el sistema de justicia penal, así como las experiencias de muchos jóvenes y adultos.

Estigma

El estigma de la adicción es un problema de salud pública porque afecta negativamente a la autoestima de la persona, daña las relaciones con sus seres queridos e impide que quienes tienen un consumo problemático de sustancias accedan al tratamiento – Imagen: Starlings Community, todos los derechos reservados

Como describieron los jóvenes canadienses en un cuestionario comunitario de Starlings en el 2021:

«Quiero que la gente sepa el nivel de vergüenza que siente toda la familia, la lucha por querer a alguien que te hace daño sin quererlo, lo mucho que duele la criminalización». Anónimo, 18-24 años, Canadá

«No siempre es seguro admitirlo ante alguien»

«No siempre es seguro admitirlo ante alguien, especialmente cuando los sistemas no siempre pueden garantizar tu seguridad». Anónimo, 18-24 años, Canadá

«Cuando tus padres y tu familia consumen, es mucho más fácil seguir el mismo camino porque son mecanismos de adaptación que ves y aprendes. Y cuando estás en una adicción activa, no quieres estar ahí, no quieres hacer todas las cosas malas que haces. Duele, todo el tiempo, física, mental y emocionalmente… «…pero es muy difícil salir de ella porque la droga te alivia, aunque sea por poco tiempo. Y tu cerebro está tan frito que no puedes pensar más allá de lo que sientes en ese momento. Además, es difícil conseguir ayuda porque tienes miedo. Anónimo, 18-24 años,

«¡Es difícil conseguir ayuda porque tienes miedo!»

«El estigma que rodea al consumo de sustancias me ha afectado mucho a mí y a mi proceso de recuperación. Cada vez que comparto mi historia, la gente me ve de forma diferente, como si hubiera elegido estar en esta situación cuando era niña. Y eso hace que sea muy difícil abrirse a los profesionales de la salud mental por miedo a ser juzgados.» Anónimo, 18-24 años, Toronto, ON

Los jóvenes y adultos canadienses también compartieron lo que les ha ayudado en su camino hacia la recuperación, a través de una vía tan única como poco utilizada y que, sin embargo, debería ser prioritaria:

«Buscar ayuda de un terapeuta o consejero». Anónimo, 14-18 años, Canadá

«Amor propio y compasión, autoconciencia, educación informada sobre el trauma». Anónimo, 24-35 años, Ontario, Canadá

«En ese momento no sabía que necesitaba ayuda. Es mucho más fácil hablar con alguien como adulto que como niño, porque ahora sé que no debería haber crecido en ese tipo de entorno». Anónimo, 18-24 años, Canadá

“»Ver y escuchar los traumas de otras personas me ayudó mucho»

«Ver y escuchar los traumas de otras personas me ayudó mucho a sobrellevarlos y a querer ayudar de verdad». Anónimo, 18-25 años, Canadá

«La terapia, los amigos que me apoyan, volver a conectar con mi madre y aprender a entenderla en mis propios términos». Anónimo, 18-24 años, Vancouver, Canadá

«Aprender a no pensar que es mi culpa. Anónimo, 18-24 años, Canadá

«Entrar en contacto con mis raíces indígenas. Estar más cerca de mi familia. Anónimo, 18-24 años, Montreal, Canadá

La prevención de los efectos nocivos para la salud de los jóvenes no es rápida ni fácil, pero existe un compromiso sincero por parte de nuestros responsables y de todas las comunidades.

Este compromiso debe incluir:

  • la incomodidad de explorar nuestros sesgos y prejuicios individuales y colectivos sobre las personas con trastornos por consumo de sustancias, y cómo estos sesgos repercuten en la vulnerabilidad de la infancia y jóvenes
  • crear oportunidades para que los y las jóvenes se sientan lo suficientemente seguros como para compartir sus historias sin miedo.
  • y, por último, debe contribuir a aumentar la compasión y el apoyo a los que los jóvenes tienen acceso y sienten, contribuyendo así a aumentar su capacidad de avanzar con esperanza y compasión.

Creo que los niños/as no pueden elegir el tipo de entorno familiar en el que se crían, pero como comunidad, sí podemos elegir el tipo de entorno comunitario que les apoya.

Para más información, consulte http://www.starlings.ca/

Lea el documento .pdf: A New Path Forward: un informe de la comunidad de Starlings que pone de relieve el daño que sufren los niños/as expuestos al estigma del consumo de drogas o alcohol de sus padres, y recomendaciones para un nuevo camino (en inglés).

El impacto de las drogas en el medio ambiente.

El impacto de las drogas en el medio ambiente.

El informe mundial de la ONUDD examina por primera vez el impacto de las drogas en el medio ambiente, sin embargo no aborda de forma exhaustiva el impacto de las políticas de drogas

La Redacción – Hasta el mes de octubre, Dianova publicará una serie de artículos dedicados a algunos de los principales temas y lecciones aprendidas del Informe Mundial sobre las Drogas 2022. Hoy nos centramos en la sección especial dedicada al impacto directo e indirecto de los cultivos ilícitos de drogas y su fabricación en el medio ambiente.

El capítulo ofrece por primera vez una visión global de los vínculos entre las drogas y el medio ambiente en el contexto más amplio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el cambio climático y el desarrollo sostenible. Destaca estos vínculos directos e indirectos y ofrece varios ejemplos del impacto importante de las drogas en el medio ambiente a nivel local. A continuación, el capítulo repasa las pruebas científicas en la materia, tanto para las drogas naturales de origen vegetal como para las drogas sintéticas. Desde Dianova consideramos muy positivamente el hecho de que la ONUDD persiga ampliar la mirada y recabe datos en otros ámbitos, que no suelen ser contemplados en las políticas de drogas.

La ubicación geográfica es clave

El impacto medioambiental del cultivo y procesamiento de drogas ilícitas es relativamente pequeño en comparación con el de la agricultura legal o el sector farmacéutico. Sin embargo, sus consecuencias pueden ser importantes a nivel local, comunitario e individual. Un factor clave en el impacto medioambiental de las drogas ilícitas es el lugar de cultivo y procesamiento. Estos cultivos ilícitos suelen estar situados en zonas remotas y poco pobladas, lejos de cualquier presencia gubernamental.

A pesar de la escasa cantidad de tierra que se necesita para el cultivo de drogas ilícitas, éste tiene un enorme impacto en términos de deforestación y degradación de algunos de los ecosistemas más ricos y frágiles, especialmente en los parques nacionales y los territorios indígenas

Estas zonas pueden contener ecosistemas diversos y frágiles, como los que se encuentran en las reservas forestales y los parques naturales. Del mismo modo, las drogas sintéticas se fabrican en la mayoría de los casos en lugares remotos y los residuos químicos resultantes de la elaboración de estas drogas se vierten en bosques y ríos. Por último, el impacto del vertido de estos residuos en el sistema de alcantarillado es mayor en los países donde las comunidades o los sistemas de tratamiento de aguas residuales son deficientes o inexistentes.

Cultivo ilícito de drogas de origen vegetal

El cultivo de dichas drogas puede afectar negativamente al suelo y al agua debido al uso masivo de fertilizantes y pesticidas. Además, las etapas finales de procesamiento, incluidos los tratamientos químicos y los residuos, también pueden contaminar el aire. Por último, algunos métodos de riego pueden acelerar la salinización del suelo, es decir, la acumulación excesiva de sales en el suelo. Por último, cabe señalar que la huella de carbono del cultivo de cannabis en interiores es considerablemente mayor que la del cultivo en exteriores (entre 16 y 100 veces mayor).

La huella de carbono por kilo de cocaína producido es significativamente mayor que la de los cultivos legales: por ejemplo, es 30 veces mayor que la de los granos de cacao y 2.600 veces mayor que la de la caña de azúcar. Esta huella está determinada principalmente por el cultivo del arbusto de coca (60 %), la extracción de alcaloides (24 %) y la eliminación de residuos (14 %).

A nivel mundial, las emisiones totales vinculadas a la fabricación de cocaína se estiman en 8,9 millones de toneladas de carbono equivalente al año, lo que corresponde a las emisiones medias anuales de más de 1,9 millones de vehículos de combustión interna.

Producción de drogas sintéticas

El impacto medioambiental de las drogas sintéticas viene determinado en parte por los métodos de producción y eliminación de residuos. En particular, estos vertidos pueden tener importantes consecuencias para el suelo, el agua y la calidad del aire, así como efectos indirectos en los animales y la cadena alimentaria.

El proceso de síntesis de drogas como las anfetaminas, la metanfetamina y el éxtasis da lugar a una cantidad de residuos entre 5 y 30 veces superior al volumen del producto final. Esto crea importantes retos para las fuerzas del orden a la hora de desmantelar los laboratorios de producción. Para las autoridades locales y los ciudadanos, puede suponer un coste importante en términos de cargas financieras relacionadas con la limpieza de los laboratorios y en términos de costes sanitarios relacionados con la contaminación. La contaminación de los residuos vertidos al medio ambiente puede reducirse mediante el tratamiento de las aguas residuales, pero estos recursos están distribuidos de forma desigual en todo el mundo y, desgraciadamente, gran parte de la producción de estas drogas tiene lugar en zonas remotas sin recursos para el tratamiento de aguas…

Deforestación

Los cultivos ilícitos pueden tener efectos directos e indirectos en la deforestación. En Colombia, el cultivo del arbusto de coca puede causar directa o indirectamente entre el 43 % y el 58 % de la deforestación en dos regiones del país. Una nueva investigación sobre la región occidental de la Amazonia muestra que el cultivo ilícito de arbustos de coca causa deforestación, pero en menor medida que otras prácticas agrícolas[1].

Por último, los cultivos ilícitos pueden desencadenar indirectamente la deforestación debido a los recursos que proporcionan, que luego se utilizan para el desarrollo de asentamientos humanos y actividades agrícolas legales, así como para la cría de ganado, actividad que requiere grandes extensiones de tierra.

Factura de energía

La huella de carbono del cultivo de cannabis en interiores viene determinada principalmente por el consumo de energía de los equipos de HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) necesarios para mantener las condiciones ideales para el cultivo de las plantas. En conjunto, estos dispositivos de alto consumo energético representan más del 80 % de la huella de carbono del cultivo de cannabis en interiores[1]. Por último, el tráfico de drogas en general puede estar indirectamente vinculado al consumo de energía cuando el comercio ilícito en línea se realiza en criptomonedas[2].

¿Cuáles son las implicaciones políticas?

El informe de la ONUDD subraya la necesidad de incorporar el objetivo de «no hacer daño al medio ambiente» a la hora de desarrollar y aplicar las políticas de drogas a nivel mundial, nacional y local. Además, el informe recomienda minimizar el impacto medioambiental de estas políticas y garantizar que contribuyan, directa e indirectamente, a la protección del medio ambiente y de la biodiversidad.

Además, el informe pretende aplicar nuevas normas internacionales para ayudar a los Estados miembros y a la comunidad internacional a integrar sistemáticamente la protección del medio ambiente en el diseño y el seguimiento de los programas de desarrollo alternativo.

La conclusión de Dianova

Dada la magnitud y la urgencia de la crisis climática, nos alegra que la ONUDD dedique una sección entera a la relación entre las drogas y el medio ambiente. Además, el compromiso de la organización internacional con el objetivo de «no hacer daño al medio ambiente» y de establecer normas para la protección del medio ambiente es obviamente bienvenido.

En todo el mundo, los cultivadores y traficantes de drogas están causando estragos en el medio ambiente: talan bosques tropicales para crear nuevos cultivos, combinan el contrabando de drogas al tráfico ilegal de madera o de especies animales en peligro de extinción, blanquean su dinero a través de acuerdos sobre tierras que devastan bosques protegidos…

Sin embargo, uno de los temas que no aparece reflejado adecuadamente en el Informe Mundial, bajo nuestra consideración, es el posible impacto negativo que las propias políticas de drogas pueden causar directa o indirectamente sobre el medio ambiente.

Según un informe de la Open Society Foundations[3], casi cincuenta años de adhesión a las políticas de erradicación de cultivos y de lucha contra el narcotráfico han contribuido a empujar a cultivadores y traficantes hacia ecosistemas cada vez más frágiles siendo el impacto sobre el medio ambiente más devastador.

El informe señala las lagunas de la investigación sobre los vínculos entre las drogas ilícitas y el medio ambiente, señalando que a menudo se limita a estudios aislados de un impacto local específico sin extrapolar lo que esto podría significar a nivel global. Para poder abordar la compleja realidad del impacto de las drogas sobre el medio ambiente, consideramos que es importante ampliar la perspectiva e incluir todos los factores que le puedan tener consecuencias directas o indirectas. Animamos a la ONUDD a que continúe en su esfuerzo para proporcionar datos fiables y robustos que sirvan para la toma de decisiones políticas. Solo siendo conscientes de la magnitud real del problema, seremos capaces de hacerle frente y de avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos de desarrollo antes del 2030. El tiempo se acaba.

Las preocupaciones sociales y sus cambios – Un breve estudio sobre Ginebra

Las preocupaciones sociales y sus cambios – Un breve estudio sobre Ginebra

Las preocupaciones sociales son cambiantes y fuertemente relacionadas con las circunstancias políticas y sociales de una región… El ejemplo de Ginebra y Suiza

Las preocupaciones sociales están en constante cambio, y siempre vinculadas a las situaciones políticas y sociales actuales de una región. Los continentes y los Estados se enfrentan a retos fuertemente localizados y recíprocamente relacionados con las influencias económicas y medioambientales.

Los cambios en las preocupaciones sociales, especialmente evidentes durante la crisis de COVID-19 que mantuvo al mundo en vilo, reflejan estas circunstancias. En Suiza, muchas de estas preocupaciones se centraron en el sector sanitario. En 2018, incluso antes de la pandemia del COVID-19, las principales preocupaciones de la población incluían la salud y el cuidado de los ancianos, además del medio ambiente y su protección sostenible.

La variabilidad de las preocupaciones sociales puede ilustrarse con el ejemplo del abuso de drogas. Mientras que en 1995 se encontraba entre los 5 primeros puestos, en 2018[1] ha bajado al puesto 21.

La evolución de las políticas de drogas en Suiza

Desde finales del siglo XX, el abuso de drogas es reconocido internacionalmente como un problema importante. En 1961, las Naciones Unidas adoptaron la Convención Única sobre Estupefacientes, que permite realizar acciones internacionales para controlar el tráfico y el consumo de drogas[1]. A pesar de los esfuerzos internacionales, la situación empeoró; además, a finales de los años 80 se produjo un «pánico» o «crisis» de las drogas. La preocupación pública por el consumo de drogas ilegales se disparó, debido a la explosión del consumo de crack en las grandes ciudades de Estados Unidos y a la propagación de la adicción a la heroína en Europa. La concienciación de la población sobre estos temas aumentó de forma constante a través de los medios de comunicación, que centraron su atención en los aspectos más dramáticos del problema, como la concentración de consumo de drogas en el parque Platzspitz de Zúrich, donde se reunían diariamente miles de consumidores.

Sin embargo, en la misma época, el brote de VIH y SIDA se extendió por Suiza y el resto del mundo, lo que provocó cambios drásticos en las políticas de drogas.

En 1985, se hizo evidente que la reutilización de agujas y jeringuillas por parte de los consumidores de drogas era la vía más importante de transmisión del VIH en este grupo. En respuesta a las expectativas de la población, Suiza fue uno de los primeros países en abordar eficazmente el problema a través de programas de reducción de daños destinados a reducir la propagación del VIH en la población de usuarios de drogas, y de los consumidores de drogas a otros grupos.

La Oficina Federal de Salud Pública comenzó a financiar el intercambio de agujas, la inyección segura y otros programas de reducción de daños, y en pocos años Suiza estableció programas de tratamiento con metadona de bajo umbral y terapia asistida con heroína. Posteriormente, en 2008, los suizos aprobaron el «modelo de los cuatro pilares» para reducir el consumo de drogas y sus consecuencias negativas para los usuarios y la sociedad, basado en los cuatro pilares de la prevención, la terapia, la reducción de daños y la represión[2].

Esta evolución muestra la influencia de la atención y las preocupaciones de la opinión pública en las políticas, que también puede encontrarse en otros temas. En 2018, por ejemplo, la preocupación por los «extranjeros» y los refugiados se situaba en los puestos 3 y 4 respectivamente[3]. El aumento masivo del número de personas en busca de asilo y protección en el continente europeo en esa época no sólo contribuyó a reforzar los temores de la población, sino también a polarizar aún más la vida política del país, incluido su parlamento y distintos partidos[4].

En 2020, la pandemia de coronavirus y sus consecuencias sustituyeron a la salud y la atención para la vejez en los primeros lugares de las preocupaciones sociales. Además, el cambio climático y el medio ambiente fueron citados como la principal preocupación por el 29 % de los encuestados en ese mismo año[5].

Objetivos y estrategia de desarrollo sostenible

El desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente han sido de gran importancia para Suiza durante mucho tiempo[6]. Como se menciona en el Examen Nacional Voluntario de 2018 del país – el proceso a través del cual los países evalúan y presentan los progresos nacionales realizados en la aplicación de la Agenda 2030 – Suiza adoptó su primera ley dedicada a proteger sus tierras del impacto negativo de la deforestación hace casi 150 años. Además, cabe señalar que dos de las tres prioridades establecidas en la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030[7] – el documento que resume los temas prioritarios y las orientaciones estratégicas del Consejo Federal en la aplicación de la Agenda 2030 – están directamente relacionadas con cuestiones de sostenibilidad propiamente dichas, es decir, Consumo y producción sostenible, y Clima, energía y biodiversidad. El tercer tema prioritario, Igualdad de oportunidades y cohesión social, se basa en un triple enfoque que pretende promover la autodeterminación, asegurar la cohesión social y garantizar la igualdad real entre mujeres y hombres. Con respecto a esto último, y como se reconoce en el documento, el país no alcanza su ambición declarada y deben hacerse más esfuerzos para eliminar las desigualdades estructurales, promover la autodeterminación de las mujeres y prevenir y combatir la violencia de género.

El ejemplo de Ginebra

Las preocupaciones sociales no solo se reflejan en el plano político. En 2019, el Consejo de Estado de Ginebra realizó una amplia encuesta de previsión entre la población, los organismos administrativos y los expertos, cuyo objetivo era identificar las principales preocupaciones y objetivos de la población de Ginebra con respecto a su futuro, y cómo el Cantón podría mejorar la vida de las personas. La calidad de vida en el Cantón parece ser bastante alta, ya que el 85 % de las personas declaran estar satisfechas con su vida en Ginebra.

La calidad del aire y su impacto en la salud fue la principal preocupación en este estudio. El medio ambiente y el ecosistema se consideran el principal factor determinante de la salud (83 %), seguidos de cerca por el estilo de vida y el comportamiento individual (75 % y 66 %).

Además, las personas encuestadas mencionan la planificación de la ciudad como un área con importantes márgenes de mejora: se reclaman más espacios verdes, una arquitectura más inclusiva y la reducción de los niveles de estrés y ruido. También hay una necesidad urgente de reforzar los fundamentos jurídicos que rigen las cuestiones de género para abordar adecuadamente la discriminación y la violencia basadas en el género, la identidad de género y la orientación sexual. Una conclusión interesante de esta encuesta es que el cantón debería ser el principal contribuyente al desarrollo de Ginebra en el futuro, reflejando así el federalismo del sistema cantonal suizo[8].

Los cambios en las preocupaciones sociales en Suiza, y más concretamente en Ginebra, durante los últimos años demuestran la influencia de las circunstancias sociales y medioambientales actuales. Una de las necesidades esenciales mencionadas en la encuesta es el bienestar individual y la cohesión social. La preocupación por el medio ambiente y su cuidado adecuado ha aumentado fuertemente en la última década, ya que las consecuencias del cambio climático se han hecho cada vez más evidentes, captando la atención y el interés de la gente. Por último, la influencia del medio ambiente en la salud de las personas ya no es el único dominio de los científicos o los políticos.

Por Franziska Bertram

 

Acabar con la «guerra contra las drogas» y promover políticas basadas en los derechos humanos

Acabar con la «guerra contra las drogas» y promover políticas basadas en los derechos humanos

Expertos en derechos humanos de la ONU han pedido a la comunidad internacional que ponga fin a la llamada «guerra contra las drogas»

Ginebra (24 de junio de 2022) – Los expertos en derechos humanos de la ONU han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que ponga fin a la llamada «guerra contra las drogas» y promueva políticas en materia de drogas firmemente ancladas en los derechos humanos. En vísperas del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el 26 de junio de 2022, los expertos emitieron la siguiente declaración:

«Los datos y la experiencia acumulada por los expertos de la ONU han demostrado que la «guerra contra las drogas» socava la salud y el bienestar social y malgasta los recursos públicos, al tiempo que no logra erradicar la demanda y el mercado de drogas ilegales. Peor aún, esta «guerra» ha generado narcoeconomías locales, regionales y nacionales que en varios casos han obstaculizado el desarrollo de países. Estas políticas tienen implicaciones negativas de gran alcance para el más amplio abanico de derechos humanos, como el derecho a la libertad personal, a no ser sometido a trabajos forzados, a no sufrir malos tratos ni tortura, a un juicio justo, el derecho a la salud, incluidos los tratamientos y cuidados paliativos, el derecho a una vivienda adecuada, el derecho a no ser discriminado, el derecho a un medio ambiente limpio y saludable, el derecho a la cultura y las libertades de expresión, religión, reunión y asociación y el derecho a la igualdad ante la ley.

Estas políticas, muchas de las cuales no tienen en cuenta el género, también han tenido un impacto profundamente negativo en las personas más vulnerables del mundo, como las minorías, los afrodescendientes, los pueblos indígenas, los niños y niñas, la juventud, las personas con discapacidad, las personas mayores, las personas que viven con el VIH/SIDA, las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales, las personas sin hogar, los trabajadores y trabajadoras sexuales, los migrantes, los desempleados y los exconvictos. En todo el mundo, las mujeres están cumpliendo penas de prisión en relación con los delitos de drogas en una tasa/proporción mucho más alta que los hombres, a pesar de su participación a menudo de bajo nivel, no violenta y por primera vez en tales delitos. Los estereotipos de género, a menudo discriminatorios, sobre la conducta «moral» de las mujeres desempeñan un papel en la desproporción de estas penas de prisión.

Estas mismas políticas también impulsan prácticas perjudiciales, como la caracterización por motivo de raza y mantienen el esquema de discriminación sistémica y estructural que afecta a las comunidades vulnerables y marginadas, especialmente a las personas con múltiples identidades interseccionales.

En un importante estudio publicado en 2021, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria constató que la «guerra contra las drogas» había dado lugar a un encarcelamiento masivo a través de la caracterización racial, las leyes y procedimientos de registro y confiscación, la excesiva detención preventiva, las condenas desproporcionadas y la criminalización de las personas que consumen drogas, incluidas las mujeres embarazadas en algunos países. El estudio también detectó violaciones generalizadas de los derechos asociados a la aplicación de las leyes sobre drogas, como el encarcelamiento ilegal, el juicio de niños/as y adolescentes como «adultos», la tortura y los malos tratos, la falta de garantías de un juicio justo, las ejecuciones extrajudiciales y el uso abusivo de la pena de muerte.

Aunque el derecho internacional sólo permite imponer la pena de muerte por «los delitos más graves», que se interpretan sistemáticamente como actos de asesinato intencionado, en más de 30 países se castiga con la muerte una amplia gama de delitos relacionados con las drogas.

Todas las personas, sin excepción, tienen derecho a intervenciones de reducción de daños que salvan vidas. Sin embargo, la cobertura de los servicios de reducción de daños sigue siendo muy baja, a pesar de que son esenciales para proteger a las personas que consumen drogas y garantizar su derecho a la salud física y mental.

Como ha subrayado la Posición Común del sistema de las Naciones Unidas sobre la política de drogas, el consumo y la dependencia de las drogas no deben tratarse como una cuestión penal, sino como un problema de salud que debe abordarse con medidas basadas en los derechos, como la educación en materia de salud pública, la provisión de tratamientos de higiene mental, la atención y el apoyo, la rehabilitación y los programas de transición/reintegración.

Además, la amenaza de encarcelamiento no debe utilizarse como herramienta coercitiva para incentivar a las personas a seguir un tratamiento. El tratamiento de la drogadicción debe ser siempre voluntario, basado en el consentimiento informado, y dejado exclusivamente en manos de los profesionales de la salud. Para ello, deben cerrarse todos los centros de tratamiento obligatorio de drogas.

La erradicación forzosa de cultivos en el contexto de las políticas de control de drogas puede provocar la pérdida de vidas debido al uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad. La fumigación aérea de sustancias peligrosas utilizadas para acabar con los cultivos ilegales puede causar graves daños al medio ambiente, a las cosechas de subsistencia y al agua limpia y potable, así como a la salud, la independencia económica y financiera, y el bienestar de los pueblos indígenas y las comunidades campesinas, especialmente de las mujeres. También es preocupante la aplicación de programas de erradicación forzosa sin respetar el derecho de los grupos e individuos afectados a la información y a la participación en el proceso de decisión.

El sistema de la ONU, la comunidad internacional y los Estados miembros individuales tienen la responsabilidad histórica de revertir la devastación provocada por décadas de «guerra contra las drogas» a nivel mundial.

Hacemos un llamamiento colectivo a los Estados miembros y a todos los organismos de la ONU para que basen sus respuestas en materia de política de drogas en el derecho y las normas internacionales de derechos humanos. Además, los Estados y los organismos internacionales que prestan asistencia financiera o técnica en materia de políticas de drogas deben garantizar que estas políticas tienen en cuenta las cuestiones de género, al tiempo que defienden y tratan activamente de proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Instamos a los Estados miembros y a los organismos internacionales a que sustituyan sus actuales políticas de drogas por otras basadas en los principios de la aplicación de un enfoque de justicia integral, restaurativa y reintegradora. Las medidas preventivas eficaces, inclusivas y basadas en la comunidad son igualmente importantes.

Ahora más que nunca, la comunidad internacional debe sustituir el castigo por el apoyo y promover políticas que respeten, protejan y cumplan los derechos de todas las comunidades».

Los/as expertos/as:

Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, Sra. Miriam Estrada-Castillo (Chair), Mumba Malila(Vice-Chair), Sra. Elina Steinerte, Sr. Matthew Gillett, Sra. Priya Gopalan; Melissa Upreti (Chair), Dorothy Estrada Tanck (Vice-Chair), Elizabeth Broderick, Ivana Radačić, y Meskerem Geset Techane
Grupo de Trabajo sobre la discriminación de las mujeres y las niñas, Sra. Tlaleng Mofokeng,
Relator Especial sobre el derecho a la salud; Sr. Balakrishnan Rajagopal
Relator Especial sobre el derecho a una vivienda adecuada ; Catherine S. Namakula(Chair), Barbara G. Reynolds (Vice-Chair), Dominique Day, Miriam Ekiudoko y Sushil Raj
Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes; Sr. Clément Nyaletsossi Voule
Relator Especial sobre la libertad de reunión pacífica y de asociación; Marcos A. Orellana
Relator Especial sobre las consecuencias para los derechos humanos de la gestión y eliminación ambientalmente racionales de las sustancias y desechos peligrosos; Sra. Claudia Mahler
Experto Independiente sobre los derechos humanos de las personas de edad; Sr. Tomoya Obokata
Relator Especial sobre la esclavitud, incluidos sus causas y consecuencias; Sr. Javaid Rehman
Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán; Siobhán Mullally
Relator Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños; Morris Tidball-Binz
Relator Especial sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Sra. Reem Alsalem(Jordan)
Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer

Los relatores especiales forman parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones específicas de países o de cuestiones temáticas en todo el mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan sus servicios a título individual.

Sesión de formación del Grupo Pompidou 2022

Sesión de formación del Grupo Pompidou 2022

La formación ejecutiva del Grupo Pompidou es una oportunidad para compartir, crear redes y aprender para los diferentes actores involucrados

Por el Dr. Antonio Molina – Como en años anteriores, Dianova inscribió a uno de sus representantes en las sesiones de formación ejecutiva del Grupo Pompidou celebradas del 21 al 24 de junio de 2022 en el Trinity College, una de las universidades más antiguas y famosas de Irlanda, situada en el centro de la capital, Dublín. Creado en 1971, el Grupo Pompidou es un organismo intergubernamental dedicado a proporcionar conocimientos, apoyo y soluciones para políticas de drogas eficaces y basadas en evidencias que respeten plenamente los valores fundamentales del Consejo de Europa, incluidos los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho. El Grupo Pompidou promueve un enfoque equitativo para abordar el consumo de sustancias y el tráfico ilícito, haciendo hincapié en la reducción tanto de la demanda como de la oferta.

Formación ejecutiva: adicciones al uso de sustancias y prácticas en línea

Desde hace más de una década, las sesiones de formación ejecutiva del Grupo Pompidou se dirigen cada año a todas las actores interesados por los temas de drogas y adicciones. Este año, 23 personas de varios países europeos participaron en la sesión de formación. Todas ellas fueron seleccionadas por su implicación en algunos de los aspectos de las adicciones al consumo de sustancias y las prácticas en línea. Los participantes estaban compuestos por personas encargadas de elaborar, aplicar o coordinar políticas sobre drogas en organizaciones gubernamentales, así como por activistas, investigadores y representantes de la sociedad civil.

El impacto de las adicciones al consumo de sustancias y las prácticas en línea en el diseño de políticas y programas

El tema de la sesión de este año se ha seleccionado debido al rápido aumento del fenómeno de la adicción a la tecnología, con el fin de debatir sus causas, consecuencias y etiología. La sesión de formación se diseñó para examinar todos y cada uno de los aspectos del problema, desde los puntos de vista neuropsicológico y del sistema de recompensa hasta las intervenciones y estrategias de tratamiento más orientadas a los datos. Durante los cuatro días que duró la sesión, los participantes trabajaron en grupos para tratar de encontrar nuevas perspectivas sobre la cuestión, incluidas las formas de identificar y definir adecuadamente el problema, a fin de centrarse en su núcleo, lo cual es fundamental para desarrollar una planificación política eficaz, así como soluciones efectivas y útiles para las personas afectadas. En la segunda parte de la formación, que se celebrará en Wraclow (Polonia) el próximo mes de octubre, los participantes tendrán la oportunidad de profundizar en los entresijos del concepto de «adicciones tecnológicas», incluidas las evidencias relacionadas, las posibles intervenciones y soluciones, y la responsabilidad de los responsables políticos.

Visitas de estudio y relevancia de las prácticas en «el mundo real»

Otro elemento clave de las sesiones de formación del Grupo Pompidou es que también están diseñadas para dar a los participantes la oportunidad de sumergirse en el contexto social y las experiencias que se desarrollan en la región en cuestión. En este sentido, hemos tenido la oportunidad de conocer los aspectos epidemiológicos y sociales de las adicciones en Irlanda, y de visitar el Centro Nacional de Tratamiento de Dublín, cuyos representantes presentaron intervenciones innovadoras como el Programa de Reducción de Daños asociados al ‘chemsex’, los programas de Buprenorfina Inyectada para usuarios de opiáceos y los resultados del Programa de Intercambio de Agujas del laboratorio de toxicología de Dublín.

Dianova y la formación ejecutiva del Grupo Pompidou

Dianova tuvo la suerte de participar en algunas de las sesiones anteriores de la formación ejecutiva del Grupo Pompidou, concretamente en 2021 (Reducción del estigma de las adicciones), 2019 (I ncorporación de las dimensiones de género en el ejercicio y la provisión de servicios en materia de políticas de drogas) y 2016 (Formación para una cooperación eficaz: interacción entre gobiernos y organizaciones de la sociedad civil). Cabe destacar que la formación de este año fue impartida por profesionales de alto nivel y estuvo orientada a las aplicaciones prácticas gracias a la excelente organización del Grupo Pompidou

En nombre de Dianova, me gustaría agradecer a la División de Asuntos Internacionales de la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza por su presentación y su apoyo a la candidatura de Dianova, así como el apoyo financiero proporcionado por el Grupo Pompidou, cuyas actividades de formación son siempre una gran oportunidad para compartir, crear redes y aprender de primera mano para los diferentes actores involucrados.

Author
Dr. Antonio Molina

Especializado en antropología social, Antonio Molina Fernández tiene un doctorado en psicología y un máster en problemáticas sociales. Actualmente es profesor del Departamento de Trabajo Social y Psicología Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de Dianova.

Integración social en las Américas

Integración social en las Américas

Herramientas para el desarrollo de políticas locales sobre drogas con enfoque de inclusión sociolaboral

Javier Arza – Tal y como señala la Estrategia Hemisférica sobre Drogas (2020) de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), la inclusión social ha de ser uno de los ejes transversales en las acciones e intervenciones que se desplieguen desde las políticas sobre drogas de cada país. Por ello, y enmarcado dentro de su programa Salud y Vida en las Américas (SAVIA), este organismo de la OEA acaba de publicar dos documentos dirigidos a fortalecer las políticas públicas en el ámbito local, favoreciendo su enfoque integral e inclusivo.

El primer documento, denominado “Guía sobre liderazgo institucional en el desarrollo de políticas sobre drogas con enfoque de inclusión social”, ofrece un completo marco conceptual para comprender la vinculación del consumo de drogas con la exclusión social. A lo largo de los diferentes capítulos de este documento, y apoyándose en variadas referencias bibliográficas, se fundamenta la necesidad de incidir desde las políticas de drogas sobre los determinantes sociales y los factores de riesgo que condicionan la vida de las personas, las familias, los grupos y las comunidades. El principal argumento de este documento es el siguiente: no es posible la recuperación de personas afectadas por consumo problemático de drogas, si desde el principio no se incluyen actuaciones orientadas hacia la inclusión social y laboral de la persona. Asimismo, se argumenta la necesidad de tener en cuenta aspectos relacionados con el género y la diversidad, así como la necesidad de un fuerte liderazgo institucional que impulse este tipo de políticas desde el ámbito local.

El segundo documento es complementario del anterior y se titula “Modelo para la integración sociolaboral de personas con consumo problemático de drogas en el ámbito local”. Se trata de una propuesta práctica y concreta para la implementación de un servicio de integración sociolaboral en el ámbito local.

Se proponen cuatro etapas consecutivas y complementarias. En la primera etapa se propone la creación de una mesa local que integre a los actores clave del territorio y la realización de un diagnóstico comunitario sobre las oportunidades económico-laborales existentes, así como el diseño de un plan comunitario de acción para la integración sociolaboral.

Partiendo de esta base, en la segunda etapa se co-construye el itinerario de integración sociolaboral de cada persona. Este itinerario consiste en el diseño, la ejecución y el seguimiento de una cadena de acciones no lineales, enfocadas a la mejora de las condiciones de empleabilidad de cada participante.

De esta manera, en la tercera etapa se puede desarrollar un proceso de acompañamiento, apoyo y orientación a la persona, que tiene como propósito facilitar la adquisición de habilidades y conocimientos, el mantenimiento de la motivación y el acceso al empleo, ya sea asalariado-dependiente o autónomo-independiente.

Finalmente, la cuarta etapa se orienta hacia el apoyo y seguimiento en el empleo, tanto a la persona como a la empresa en la que ésta se integra. En cada etapa del modelo propuesto, se proporciona una descripción de la misma y se detallan una serie de objetivos, actividades, responsables y tiempo aproximado para llevar a cabo cada actividad. Asimismo, y teniendo en cuenta el enfoque aplicado de este documento, se incluyen diferentes anexos en los que se aportan herramientas prácticas para los agentes locales que quieran implementar este modelo.

Javier Arza

Doctor por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Máster en intervención social con individuos, grupos y familias por la UPNA y Diplomado en Trabajo Social por la Universidad Complutense de Madrid. Asimismo, cuenta con formación de especialización en Terapia Familiar, Psicodrama y Gestión de Organizaciones. Actualmente ejerce como Vicedecano de la Facultad de Ciencias Humanas, Sociales y de la Educación de la UPNA, siendo responsable del Grado de Trabajo Social

En un mundo en crisis, Dianova pide actuar a favor de las personas más vulnerables

En un mundo en crisis, Dianova pide actuar a favor de las personas más vulnerables

Las crisis internacionales no hacen más que amplificar las desigualdades y afectar de forma desproporcionada a las personas en situación de vulnerabilidad.

Declaración de Dianova International para el Día Internacional de Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, 26 de junio de 2022

El mundo está en convulsión y el equilibrio internacional cada vez más amenazado. A los graves problemas del cambio climático, los conflictos recientes en Yemen o en Myanmar, y los nuevos populismos, se suman la crisis del COVID-19 y una guerra a las puertas de Europa, impensable hasta hace poco.

El impacto desproporcionado del COVID en las poblaciones más vulnerables

En muchos países, las medidas implementadas para responder a la pandemia del COVID-19 han tenido un impacto desproporcionadamente negativo en las poblaciones más vulnerables.

Según una encuesta realizada por Amnistía Internacional en 28 países, las medidas adoptadas contra el COVID-19 se han basado en un enfoque abiertamente punitivo. Muchas personas han sido enjuiciadas, detenidas e incluso encarceladas por no cumplir las medidas sanitarias. Las poblaciones marginadas han sufrido también un aumento del acoso y la violencia por parte de las fuerzas del orden. Finalmente, este enfoque punitivo ha contribuido a reducir su acceso a servicios esenciales (vivienda, alimentación y atención sanitaria) estigmatizando aún más a estos colectivos.

Estas dramáticas consecuencias no se producen únicamente en países que no tienen una verdadera cultura de los derechos humanos, y el impacto desproporcionado de la pandemia no está solamente relacionado con este enfoque punitivo. Las desigualdades estructurales también desempeñan un papel preponderante. En Estados Unidos, por ejemplo, algunas comunidades negras y afroamericanas han experimentado niveles de muertes relacionadas con el COVID-19 hasta el doble que en otras comunidades[1]. Los inmigrantes y refugiados también se vieron mucho más afectados por la crisis sanitaria, sobre todo debido a su falta de acceso a la asistencia sanitaria y a las barreras lingüísticas[2]. Por último, la situación de la población reclusa se ha visto gravemente degradada por la crisis, a causa de un estado de salud, a menudo deficiente y, sobre todo, al hacinamiento generalizado en las cárceles, que ha hecho imposible el distanciamiento físico[3].

Impacto de las restricciones en las personas que presentan consumos problemáticos de drogas

En todo el mundo, la pandemia de COVID-19 y las restricciones impuestas por los diferentes gobiernos han tenido un impacto negativo importante en la capacidad de las personas con consumos problemáticos de drogas para acceder a los servicios que necesitan[4].

Además, el enfoque punitivo aplicado en el contexto de la pandemia no ha hecho más que reforzar la discriminación y la estigmatización que sufren las personas que consumen drogas ilícitas, debido a la criminalización – al menos en la mayoría de los países – de dicho consumo.

Las consecuencias de este enfoque han afectado sobre todo a las personas más vulnerables entre ellas, como las personas sin hogar, los inmigrantes y refugiados, las trabajadoras y trabajadores del sexo y las personas con graves problemas de salud mental.

Estos colectivos ya sufren de aislamiento social, de inseguridad laboral y de bajos ingresos. Las consecuencias de la pandemia han incrementado aún más estas vulnerabilidades, dificultando especialmente el acceso a la atención sanitaria, incluidos los servicios de adicciones.

En algunos lugares, los servicios de prevención y tratamiento se han cerrado o han dejado de aceptar nuevos pacientes. Los servicios de bajo umbral, como la distribución de agujas, de naloxona o las intervenciones presenciales, se han visto muy restringidos debido a las normas de distanciamiento físico y por no ser considerados como servicios esenciales (lo que por supuesto, ¡Sí lo son!).

En 2021 la situación ha mejorado por la capacitad de adaptación de los servicios dedicados a la atención de las personas que consumen drogas. Sin embargo, es importante señalar que, desde el inicio de la pandemia, Dianova mantuvo sus dispositivos asistenciales abiertos, adoptando medidas estrictas para mantener seguros a sus beneficiaros y a su personal, gracias al gran esfuerzo que todos y todas realizaron.

Actuar en favor de los más vulnerables

La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto enormes disparidades en el acceso a la atención sanitaria en todo el mundo. Las comunidades y grupos más vulnerables se ven afectados de forma desproporcionada por esta y otras enfermedades. Estas disparidades son especialmente flagrantes en el ámbito de los trastornos por consumo de sustancias.

No hemos conseguido que estas poblaciones reciban la ayuda que necesitan debido a los enfoques punitivos que convierten a las personas con problemas de consumo de sustancias en delincuentes en lugar de personas que necesitan atención.

Hoy en día, la evidencia científica muestra que los enfoques punitivos en materia de drogas no sólo son injustos – afectan más a las poblaciones de los barrios desfavorecidos, a los pobres y a las minorías étnicas – sino también ineficaces[5].

Estos enfoques enraizados desde hace décadas y recientemente exacerbados por las medidas anti-COVID-19, no son una fatalidad. Por ello, Dianova aboga por la aplicación efectiva de un enfoque de salud pública en los trastornos por consumo de sustancias, centrado en las necesidades de todos, incluidas las comunidades más vulnerables.

Además, Dianova se adhiere a la campaña #CuidadosEnTiemposDeCrisis de UNODC y hace un llamamiento a los gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil, y a todas las partes interesadas a que implementen medidas urgentes para proteger a las personas. Para ello se debe fortalecer la prevención y el tratamiento de los consumos problemáticos de drogas.

La pandemia de COVID-19 y las consecuencias sociales y sanitarias de las diferentes crisis en el mundo nos enseñan que es urgente reafirmar y defender el derecho universal a la salud y al bienestar. Como lo pone de relieve la Agenda 2030, un futuro más justo y equitativo depende de nuestro compromiso compartido de «no dejar a nadie atrás». Si queremos construir un mundo en el que todos y todas tengan la oportunidad de alcanzar el máximo nivel posible de salud y bienestar, debemos actuar en favor de los más vulnerables, ya.

Los trastornos por consumo de sustancias son un problema de salud pública

Los servicios de atención a las adicciones son esenciales.

[1] La comunidad negra de Chicago representa el 30% de la población de la ciudad, pero el 52% de los casos de COVID (abril de 2020) y casi el 70% de las muertes: estas comunidades suelen sufrir problemas de salud «subyacentes» que tienen su origen en una violencia social a menudo generalizada. Esto provoca una mayor vulnerabilidad al virus, mientras que la falta de medios económicos limita su acceso a la atención sanitaria. Leer la referencia

[2] Muchos se abstienen de buscar atención sanitaria por temor a ser considerados una «carga pública» y, por tanto, inadmisibles en el país.

[3] Según la ONUDD, la población mundial aumentó un 21% entre 2000 y 2019, mientras que la población reclusa se disparó en más de un 25%. En mayo de 2021, 550.000 detenidos se habían infectado con COVID en 122 países.

[4] En particular, los servicios de prevención y tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias, los servicios de tratamiento de la comorbilidad (VIH-SIDA, hepatitis C, tuberculosis) y los servicios de tratamiento con agonistas de los opiáceos (tratamiento de sustitución).

[5] En EE.UU., por ejemplo, más de 300.000 personas están encarceladas por delitos relacionados con las drogas (en comparación con menos de 25.000 en 1980), pero estos niveles de encarcelamiento no han tenido ningún impacto en el consumo de drogas o en los niveles de sobredosis.

 

 

Dianova International, socio organizador global del NGO Major Group.

Dianova International, socio organizador global del NGO Major Group.

Durante sus tres años de mandato, Dianova International ha trabajado para coordinar las acciones de las organizaciones de la sociedad civil en el marco del Foro de Alto Nivel para el Desarrollo Sostenible

Por María Victoria Espada – Para lograr el desarrollo sostenible, es necesaria la participación activa de todos los sectores de la sociedad y de todo tipo de personas. Este sentimiento fue reconocido por primera vez durante la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo en 1992, más conocida como la Cumbre de la Tierra. En su documento principal, la Agenda 21, quedaron formalizados nueve sectores de la sociedad o “grupos principales” que actuarían como canales principales para facilitar la participación de los ciudadanos en las actividades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) relacionadas con el desarrollo sostenible[1].

Las «Otras partes interesadas»: una participación histórica en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Asimismo, el papel que los grupos principales y “otras partes interesadas” pueden desempeñar a la hora de construir sociedades sostenibles para las futuras generaciones quedó reafirmado en 2012 en el documento “El futuro que queremos”, resultado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida también como la Conferencia Río+20. Años después, este espíritu de trabajo colectivo se recogería en el carácter abierto, inclusivo y participativo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de 2015, en la que se alienta la participación de los “grupos principales y otras partes interesadas” en el Foro Político de Alto Nivel para el Desarrollo Sostenible (HLPF, por sus siglas en inglés) de la ONU. De carácter anual, en este foro intergubernamental se realiza el seguimiento de la Agenda 2030 y de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a nivel global.

Participación en el Foro de Alto Nivel para el Desarrollo Sostenible

Actualmente, hay veintiún grupos principales y otras partes interesadas (MGoS, por sus siglas en inglés) involucrados en el HLPF que representan a distintos sectores de la sociedad civil[2]. Su mecanismo de coordinación (MGoS-CM, por sus siglas en inglés) es un espacio de carácter autónomo, autoorganizado y totalmente independiente del secretariado de la ONU. Dentro de los MGoS, el Grupo Principal de ONG (NGO MG, por sus siglas en inglés) facilita la participación de las ONG miembros en los procesos relacionados directa o indirectamente con el HLPF. Hoy en día, el NGO MG cuenta con más de 1.300 organizaciones afiliadas que trabajan en desarrollo sostenible en diferentes países y regiones mundiales.

Dianova: un mandato de tres años como socio organizador mundial

Miembro del NGO MG desde abril de 2017, Dianova International fue elegido socio organizador global para el trienio 2019-2021, terminando su mandato hace unos meses. La estructura organizativa del NGO MG está compuesta por tres socios organizadores globales y trece regionales, siendo la función de socio organizador global la de la mayor responsabilidad dentro de la organización[3]. El rol de los socios organizadores tanto globales como regionales es facilitador, de coordinación y representativo. Su neutralidad en los procesos y actividades internos del NGO MG garantiza, a su vez, que todas las diversas voces sean escuchadas y tenidas en cuenta en favor de una visión común representativa.

Participación en acciones colectivas de incidencia y en eventos paralelos

Cada año, el NGO MG desarrolla un documento de posición relacionado con el tema principal del HLPF y los ODS sometidos a revisión y organiza un evento paralelo al foro. Durante su mandato, Dianova International ha coliderado junto a sus pares la redacción de los documentos de posición presentados por el NGO MG ante el HLPF en 2019, 2020 y 2021, los cuales han servido de base para posteriores acciones colectivas de incidencia. La organización de eventos paralelos al HLPF también ha permitido llevar las voces y experiencias de las organizaciones miembros al HLPF, así como sus preocupaciones sobre la implementación de la Agenda 2030 y el logro de los ODS.

Participación de los representantes de la sociedad civil en los informes nacionales…

En un ejercicio de coordinación regional y global, los socios organizadores del NGO MG también facilitan la participación de representantes de la sociedad civil en las presentaciones de los informes voluntarios nacionales (VNRs, por sus siglas en inglés) durante el HLPF. Elaborados por los Estados miembros, estos informes recogen el progreso realizado en la implementación de los ODS a nivel nacional y subnacional. Siendo uno de los elementos más importantes del HLPF y que mayor atención acapara, Dianova International coordinó la participación del NGO MG en los VNRs de 2020 y siguió con especial atención durante 2021 los informes presentados por España, Nicaragua, Noruega, Suecia y Uruguay, países donde la red Dianova está presente.

…y como ponentes o comentaristas en las sesiones del Foro

NGO Major Group logoAsimismo, los socios organizadores globales de los MGoS facilitan que representantes de diferentes sectores de la sociedad civil participen en las sesiones oficiales del HLPF como ponentes y comentaristas. Si bien la selección de estos representantes es responsabilidad del MGoS-CM, es el Presidente del Consejo Económico y Social (ECOSOC, por sus siglas en inglés) de la ONU quien revisa y aprueba las nominaciones. Dianova International ha participado durante su mandato en el equipo de trabajo encargado de esta selección, coliderando los procesos durante 2020 y 2021. Siete representantes del NGO MG participaron en las sesiones oficiales del HLPF 2021.

Con sus pares del mecanismo de coordinación, Dianova International ha asistido igualmente a las reuniones de negociación de las declaraciones ministeriales durante su mandato, contribuyendo con aportes escritos en nombre del NGO MG. La declaración ministerial es el principal documento resultado del HLPF, elaborado y aprobado por todos los Estados miembros de la ONU, por el que reafirman su compromiso con la Agenda 2030 y los ODS. En conjunto, todos los MGoS han abogado siempre por una declaración ministerial fuerte e inspiradora, expresando también su desencanto y preocupación cuando el resultado ha carecido de ambición política y liderazgo.

Una participación ciudadana esencial

Sin duda, los ejercicios de participación ciudadana como los anteriores benefician a la sociedad en su conjunto, fomentan la confianza y la solidaridad, y contribuyen a forjar sociedades más inclusivas y plurales. Mediante ellos, y en coordinación con sus pares, Dianova International ha contribuido también a mantener y preservar el espacio del NGO MG y del MGoS-CM dentro del HLPF durante su mandato, abogando por una participación aún más significativa de la sociedad civil en el desarrollo sostenible. Como miembro ordinario del NGO MG a partir de ahora, Dianova International continuará comprometida con la Agenda 2030 y los ODS para unir su voz a las de otras ONG por un mundo mejor, más justo y solidario, para “no dejar a nadie atrás”.

[1] Estos sectores o “grupos principales” fueron las mujeres, los niños y los jóvenes, los pueblos indígenas, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las autoridades locales, los trabajadores y los sindicatos, el comercio y la industria, la comunidad científica y tecnológica, y los agricultores.

[2] Los actuales grupos principales y otras partes interesadas (MGoS) son Negocios e Industria MG, Niñez y Juventud MG, Agricultores MG, Pueblos Indígenas MG, Autoridades Locales MG, NGO MG, Comunidad Científica y Tecnológica MG, Mujeres MG, Trabajadores y Sindicatos MG, Personas con Discapacidades SG, Voluntarios SG, Envejecimiento SG, Educación y Academia SG, LGBTI SG, Financiación para el Desarrollo SG, Together 2030, Comunidades Discriminadas por Descendencia y Trabajo SG, Mecanismo de Participación Sendai SG, Mecanismo Regional de Participación de OSC de Asia, Mecanismo Regional de Participación de África, y Mecanismo de Participación de OSC Europa SG. [Nota: solo se incluyen los enlaces a los sitios web disponibles].

[3] Los trece socios organizadores regionales representan las regiones de África Central, África Este, África Oeste, África Norte, África Sur, América del Norte, América del Sur, Caribe, Asia, Asia Central, Europa, Oriente Medio y Pacífico.