72º Periodo Ordinario de Sesiones de la CICAD

72º Periodo Ordinario de Sesiones de la CICAD

Del 8 al 11 de Noviembre tuvo lugar en Washington la 72º Periodo Ordinario de Sesiones de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas.

Por Jordi Alos, Presidente de Dianova Uruguay – Organisation Internationale Dianova asistió en forma virtual y en el apartado destinado a Intervenciones de Observadores Permanentes ante la OEA, Organizaciones Internacionales y Regionales y Organizaciones de la Sociedad Civil acreditadas ante la OEA, presentó una declaración vinculada al Género y los Derechos Humanos.

En estas reunión, pudimos observar que si bien el continente presenta realidades muy diversas, el concepto de “cooperación” entre los 35 países miembros va cobrando solidez, sobre todo por el intercambio de experiencias, las acciones y las formaciones que desarrollan los grupos de expertos de CICAD (Desarrollo Alternativo Integral y Sostenible, Reducción de la Demanda, Narcotráfico Marítimo, Sustancias Químicas y Farmacéuticos y Control de Lavado de Activos) acompañados por el equipo de CICAD, van logrando resultados positivos.

En relación a las personas afectadas por consumos de drogas y el micro tráfico, queremos destacar que hemos podido constatar que se incorporan con más fuerza los conceptos de Derechos Humanos, Salud Pública y Desarrollo Sostenible, lo cual representa un gran avance, considerando que algunas de las políticas públicas implementadas en la región, aun aceptando que el concepto de “guerra a las drogas” ha fracasado, continúan criminalizando el consumo y la tenencia, provocando daño y vulnerando los Derechos Humanos.

Hemos constatado con satisfacción el énfasis que se ha puesto en la necesidad de incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas, no tener en cuenta esta perspectiva con un enfoque transversal amenaza seriamente la eficacia de la política pública.

Todos sabemos que cuando hablamos de drogas existen una multiplicidad de factores inherentes a la temática (narcotráfico, lavado de activos, seguridad, países productores/receptores, personas afectadas, etc.) y en estos espacios, cada uno de los participantes, tenemos tendencia a pensar en el problema desde nuestra propia óptica.

Es, en este punto, en el que debemos reflexionar sobre cuál es nuestro rol como sociedad civil organizada y cuáles son las estrategias de incidir en la política pública teniendo en cuenta que los espacios y tiempos asignados en estas sesiones suelen ser muy acotados.

Es imprescindible que nuestra defensa de derechos de las personas afectadas por el consumo se realice por nuestra interacción con los gobiernos de los países en los que desarrollamos nuestras actividades, solo así lograremos incidir en los acuerdos que toman los estados en estas reuniones multilaterales.

Desde Dianova hemos aprovechado esta ocasión para manifestar que creemos firmemente que la interacción entre estado/sociedad civil es beneficiosa en base de una alianza estratégica y que contemplar a la sociedad civil únicamente como agente implementador de política pública, no aprovecha las fortalezas que pueden surgir de esta interacción.

Queremos hacer especial mención a las palabras del Secretario General de OEA Luis Almagro que en su discurso de apertura hizo hincapié en la necesidad de escuchar a la sociedad civil “Estas reflexiones de la sociedad civil son reflejo del debate público, del sentir de los ciudadanos. No cerremos los oídos a lo que nos dice la sociedad civil”.

 

ÚNETE contra la violencia hacia las mujeres

ÚNETE contra la violencia hacia las mujeres

Dianova se suma a la campaña ÚNETE, 16 días de activismo para acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas.
Como cada año, Dianova se suma a ÚNETE, una iniciativa llevada a cabo por el Secretario General de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo. La campaña ÚNETE, implementada en la mayoría de los países, comienza el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y concluye el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

La campana ÚNETE hace un llamado a la acción mundial para lograr una mayor sensibilización, impulsar los esfuerzos de promoción y compartir conocimientos e innovaciones a fin de acabar con la VCMN de una vez por todas. Presentado en 2008, ÚNETE es un esfuerzo de promoción plurianual destinado a prevenir y eliminar la VCMN en todo el mundo. ÚNETE exhorta a los gobiernos, a las y los agentes del desarrollo, a la sociedad civil, a las organizaciones de mujeres, a la juventud, al sector privado, a los medios de comunicación y a todo el sistema de la ONU para que unan esfuerzos con el fin de hacer frente a la pandemia mundial de violencia contra las mujeres y las niñas.

Como en años anteriores, el color naranja se utilizará para representar un futuro mejor, libre de violencia contra las mujeres y las niñas y como tema unificador de todas las acciones globales de la campaña ÚNETE.

Tema 2022: Activismo para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas

Hace cinco años, el movimiento #MeToo, fundado por la activista Tarana Burke en 2017, estalló y provocó una movilización mundial que dejó de manifiesto la urgencia de la prevención y la respuesta a la VCMN. Desde entonces, ha habido una sensibilización y un impulso sin precedentes gracias al incesante trabajo de activistas de base, defensoras de los derechos humanos de las mujeres y defensoras de las sobrevivientes en todo el mundo para prevenir y eliminar la VCMN. Otros movimientos en todo el mundo como #NiUnaMenos, #BalanceTonPorc, #TimesUp entre otros, también han catalizado el cambio. Gracias al activismo y a la defensa de los derechos de la mujer, poner fin a la VCMN está más presente que nunca en la agenda política, con avances en el fortalecimiento de leyes y políticas, servicios esenciales y estrategias de prevención.

Si bien la pandemia por COVID-19 ha exacerbado todas las formas de violencia contra las mujeres, también ha evidenciado la urgencia de la situación, misma que ONU Mujeres, las organizaciones de derechos de las mujeres y otras entidades han aprovechado para impulsar y garantizar cambios a las políticas que se espera que tengan un impacto a largo plazo y cambien la trayectoria hacia la reducción de la violencia. El Secretario General de la ONU ha instado al sistema de la ONU, los Estados Miembros y otros actores a poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas de una vez por todas a través de la Estrategia de Compromiso Político sobre COVID-19 y su llamamiento a los Estados Miembros para que elaboren planes de respuesta de emergencia con vistas a erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas.

La violencia contra las mujeres y las niñas: la violación de los derechos humanos más extendida

Sin embargo, a pesar de estos crecientes esfuerzos y logros, la VCMN sigue siendo la violación de los derechos humanos más extendida y generalizada en todo el mundo. Se calcula que afecta a más de 1 de cada 3 mujeres[1], una cifra que ha permanecido prácticamente invariable durante la última década[2]. Las estimaciones mundiales más recientes muestran que, en promedio, una mujer o niña muere asesinada por alguien de su propia familia cada 11 minutos[3]. La pandemia de COVID-19 ha intensificado la VCMN y también ha expuesto y exacerbado profundas desigualdades estructurales, lo que ha revertido décadas de progreso en la participación de las mujeres en la fuerza laboral, aumentado el número de las que viven en la pobreza extrema e incrementado la carga del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, todo lo cual aumenta los factores de riesgo y los impulsores de la VCMN.

Al mismo tiempo, se ha producido un incremento de los movimientos antiderechos, incluidos los grupos antifeministas. Esto ha provocado una reducción del espacio para la sociedad civil, una reacción contra las organizaciones de derechos de las mujeres y un aumento de los ataques contra las defensoras y activistas de los derechos humanos.

Los datos de Front Line Defenders demuestran que los asesinatos de defensoras de los derechos humanos van en aumento[4] y las defensoras son objeto de acoso, discursos de odio, discriminación, difusión de información personal o íntima, difamación y otras formas de violencia en línea para silenciar y castigar su participación pública en los medios de comunicación social.

A pesar de estas preocupantes tendencias, también hay más pruebas que nunca de que la violencia contra las mujeres se puede prevenir. Los datos demuestran que la presencia de un movimiento feminista fuerte y autónomo es el factor más crítico para impulsar el cambio de políticas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, tanto en contextos transnacionales como en la elaboración de políticas nacionales[5], lo que indica la importancia de invertir en la construcción de movimientos de mujeres. La investigación también ha demostrado que es posible reducir a gran escala la VCMN mediante acciones multisectoriales coordinadas de los gobiernos y la sociedad civil, aunados a esfuerzos intensificados de incidencia y campañas en los medios de comunicación llevados a cabo por organizaciones feministas[6].

[1] A lo largo de su vida, 1 de cada 3 mujeres, alrededor de 736 millones, son objeto de violencia física o sexual por parte de su pareja, de alguien que no es su pareja o de ambos (Estimaciones de Prevalencia de la Violencia contra la Mujer), sin embargo, esta cifra sería aún mayor si se incluyera todo el continuo de violencia que afecta a las mujeres y niñas, incluyendo el acoso sexual, la violencia en contextos digitales, las prácticas nocivas y la explotación sexual.

Sin embargo, tenemos que hacer más. La Coalición para la Acción del Foro Generación Igualdad sobre el Plan de Acción contra la Violencia de Género está trabajando para mejorar y aumentar progresivamente la financiación internacional en un 50% para las organizaciones, activistas y movimientos por los derechos de las mujeres, incluidos los que trabajan para hacer frente a la violencia de género contra las mujeres y las niñas en toda su diversidad para 2026.

Dianova se suma a los esfuerzos para apoyar e invertir en organizaciones de derechos de la mujer y movimientos feministas fuertes y autónomos; es fundamental para acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas una vez por todas!

[2] OMS (2021) Violence against Women Prevalence Estimates

[3] ONUDD (2021) Killings of women and girls by their intimate partner or other family members. Global estimates 2020

[4] Front Line Defenders Global Analysis 2020, https://www.frontlinedefenders.org/en/resource-publication/global-analysis-2020

[5] Mama Cash (July 2020) Feminist Activism Works! A review of select literature on the impact of feminist activism in achieving women’s rights. AWID (November 2020) Moving More Money to the Drivers of Change: How Bilateral and Multilateral Funders Can Resource Feminist Movement. Htun, M y Weldon, S.L. (2012) The Civic Origins of Progressive Policy Change: Combating Violence against Women in Global Perspective, 1975–2005. American Political Science Review. Vol. 106, No. 3 agosto 2012

[6] Mary Ellsberg, Margarita Quintanilla y William J. Ugarte (2022) Pathways to change: Three decades of feminist research and activism to end violence against women in Nicaragua, Global Public Health, DOI: 10.1080/17441692.2022.2038652

 

Adicciones: ¡los derechos de los niños también cuentan!

Adicciones: ¡los derechos de los niños también cuentan!

El derecho de la infancia a ser protegida del estigma del uso de drogas y de su impacto en las familias: un artículo desde la perspectiva de derechos de la infancia.

En 1989, las Naciones Unidas adoptaron la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), que ratificó un acuerdo internacional para honrar y proteger los derechos fundamentales de la infancia (Ohchr,1989). Sin embargo, la forma en que se interpretan y aplican estos derechos varía, exponiendo finalmente algunos niños y niñas a barreras sistémicas y discriminación estructural. Un ejemplo de ello incluye a la infancia que está expuesta al estrés y el estigma de un trastorno por el uso de sustancias (TUS) de los padres y que tienen un riesgo sustancialmente mayor de tener resultados adversos para la salud.

Agnes Chen, una enfermera registrada canadiense y fundadora de Starlings Community ha reconocido la brecha de política y apoyo que existe para la juventud cuyos padres tienen un trastorno por consumo de sustancias. Después de haber sido expuesta al estigma del consumo de sustancias de los padres a los 6 años, Agnes explica que no se sentía avergonzada de sus circunstancias ni tenía miedo de llegar hasta que vio repetidamente la reacción de la comunidad y los proveedores de servicios hacia su familia. Con el tiempo, se hizo evidente que el estigma era un factor no reconocido que contribuía a sus retos de salud mental, así como al bienestar de generaciones de familias.

Como compañera de muchos niños y niñas que están expuestos al trastorno por el uso de sustancias de los padres, Agnes nos invita a explorar: ¿Aplicamos las mismas consideraciones respecto a los derechos humanos de los/las niños/as que están expuestos al TUS de los padres? y ¿El estigma perpetúa las vulneraciones de derechos de estos niños/as?

«El estigma tiene un efecto perverso de silenciar. Crea tabúes y hace que no se aborden los problemas. El estigma hace que algunas personas y sus necesidades sean invisibles en la sociedad». Asamblea General de las Naciones Unidas, 2012

En Canadá, aproximadamente 1 de cada 5 niños/as tiene un padre con TUS (Yogman y Garner, 2021), con tasas similares observadas en otras partes del mundo occidental, como los Estados Unidos y el Reino Unido (Roy,2020). La evidencia indica que los jóvenes afectados tienen un mayor riesgo de resultados de salud adversos de por vida, incluido hasta el triple del riesgo de un trastorno por uso de sustancias, enfermedad mental y suicidio (Leyton y Stewart, 2014). Además, hay una representación excesiva de niños y niñas cuyos padres tienen un TUS dentro del sistema de bienestar infantil (Government of Canada, 2014) y padres con un TUS dentro del sistema de justicia penal (Health Canada, 2018), los cuales se sabe que causan daño a las familias. Sin embargo, a pesar de esta prevalencia y riesgo, sigue existiendo una brecha en las políticas, prácticas y apoyos destinados a proteger la salud de la juventud afectada.

Agnes cree que una gran parte del problema es que, al evaluar los resultados de salud adversos en la infancia afectada, la única responsabilidad y culpa se dirige principalmente al uso de sustancias de los padres, sin tener en cuenta las barreras sistémicas y la discriminación que experimentan los padres y sus hijos e hijas. Los comportamientos y emociones de los padres relacionados con el consumo problemático de sustancias pueden contribuir al daño de la infancia afectada; sin embargo, se sabe que el trastorno por consumo de sustancias tiene sus raíces en los determinantes sociales de la salud, como las experiencias con traumas infantiles, el racismo sistémico y la pobreza crónica (Lewis, Smith, Offiong, Prioleau, Powell, 2021). Sin acceso a apoyo, como puede ser el caso debido a la presencia de estigma en las personas que consumen, debemos reconocer estas circunstancias que, si no se abordan, pueden influir en la salud mental de los padres, el uso de sustancias y la capacidad para fomentar las prácticas de crianza.

Además de presenciar comportamientos discriminatorios hacia un padre o una madre, se sabe que los niños y niñas son los receptores del estigma, lo que puede contribuir a los sentimientos de vergüenza y ansiedad, así como a disminuir su confianza en los sistemas actuales, como el sistema de salud (McCann, Lubman, 2017).

«No siempre es seguro decírselo a alguien, especialmente cuando los sistemas no siempre pueden garantizar su seguridad». Anónimo, 18-24 años, Canadá.

“Quiero que la gente sepa el nivel de vergüenza que siente toda la familia, la lucha de amar a alguien que te lastima, pero no quiere, cuánto duele la criminalización”. Anónimo, 18-24 años, Canadá

“El estigma que rodea a la adicción me ha afectado mucho a mí y a mi recuperación. Cada vez que comparto mi historia, la gente tiene una visión diferente de mí, como si hubiera elegido estar en esa situación cuando era niño. Y esto hace que sea extremadamente difícil abrirse a los profesionales de la salud mental por el miedo al juicio”. Anónimo, 18-24 años, Toronto, ON

«Quiero que la gente tenga compasión. Si mis padres tuvieran el apoyo de la comunidad, sintieran que podían obtener ayuda sin perdernos, tal vez la hubieran recibido». Anónimo, 24-35 años, Canadá.

Desde 1989, cuando se ratificó por primera vez la CDN, los defensores de todo el mundo han presionado para garantizar que nuestros líderes defiendan los derechos de la infancia, incluido el derecho a acceder a la información, a no sufrir daños, a acceder a apoyos comunitarios que podrían apoyar a los padres y prevenir daños, y a acceder apoyo de salud física, mental y espiritual que les permita recuperarse del daño (Ohchr,1989). Sin embargo, el estigma ha privado a muchos niños y niñas de estos derechos fundamentales.

Hoy, Agnes nos invita a cada uno de nosotros a desafiar nuestros propios prejuicios hacia las personas con SUD, mientras consideramos cómo nuestras creencias pueden contribuir a la falta de apoyo para los padres y, en última instancia, para sus hijos e hijas. Nuestras comunidades no solo tienen la oportunidad, sino también la obligación de garantizar que defendemos los derechos de toda la infancia, incluidos los niños y niñas que siguen silenciados y en desventaja por el estigma del consumo de sustancias por parte de uno de los padres.

Puede acceder al informe completo en: Starlings Community INC. (febrero de 2022). Un nuevo camino hacia adelante: Informe de la comunidad de Starlings que destaca el daño impuesto a la infancia que está expuesta al estigma del consumo de drogas o alcohol por parte de los padres, y recomendaciones para un nuevo camino hacia adelante.

Starlings Community (SC) es una organización sin fines de lucro en Alberta, Canadá, cuya misión es proteger la salud y promover la recuperación de los niños y niñas que se han visto afectados por el estrés y el estigma del consumo de sustancias por parte de los padres. A través de la promoción, la movilización de conocimientos y la programación, su objetivo es desmantelar los efectos nocivos del estigma del uso de sustancias en la infancia, al mismo tiempo que aumenta la protección comunitaria que se ofrece a los niños y niñas afectados.

Drogas: articulando la voz de la sociedad civil en Europa

Drogas: articulando la voz de la sociedad civil en Europa

Por Lucía Goberna – El rápido repunte de la oferta y el consumo de drogas tras la pandemia, los cambios en la producción de drogas cada vez más cercanos o en propio territorio europeo, la situación extrema de la provisión -o más bien falta de provisión- de servicios de reducción de daños en los países fronterizos a Ucrania que están acogiendo a un gran número de refugiados o los cambios legales en la regulación del cannabis por parte de algunos países de la UE son algunos de los titulares del fenómeno de las drogas a nivel europeo. Estos requieren de una respuesta coordinada entre los países europeos y las entidades comunitarias.

El Foro de la Sociedad Civil de Drogas de la UE

En el entramado institucional, la participación de la sociedad civil a nivel de la UE viene de la mano del Foro de la Sociedad Civil de Drogas de la UE (CSFD en sus siglas en inglés)

Tras dos años de pandemia, el CSFD se reunió para tratar cómo fortalecer la respuesta de las organizaciones de la sociedad civil europea y contribuir al posicionamiento y acción de las entidades comunitarias.

El CSFD se conforma como un grupo de expertos de la Comisión Europea y sirve como una plataforma de diálogo entre la cuarentena de organizaciones de la sociedad civil que son miembros y la Comisión Europea. En la actualidad se organiza en cuatro diferentes grupos de trabajo para organizar sus aportaciones y contribuciones a los organismos europeos sobre:

-Estrategia y Plan de Acción de la UE
-Relaciones con instituciones internacionales
-Involucramiento de las organizaciones de la sociedad civil en la política nacional de drogas
-Asuntos emergentes: en la actualidad está trabajando sobre descriminalización y la perspectiva de género en las políticas de drogas

La reunión anual del CSFD tuvo lugar el pasado 25 y 26 de octubre de 2022 en la ciudad de Bruselas (Bélgica). Este encuentro es clave para contar con información de primera mano de parte de la Comisión Europea y del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA por sus siglas en inglés), organizar el trabajo de los grupos de trabajo temáticos, tratar temas estratégicos del foro y finaliza con una reunión conjunta con el Grupo Horizontal de Drogas del Consejo de la Unión Europea (por sus siglas, HDG).

Puesta en contexto

En primer lugar, representantes de la Comisión Europea presentaron las principales acciones que están llevando a cabo a nivel de la UE, mientras que EMCDDA, presentó el panorama europeo de drogas actual y el impacto que está teniendo la agresión Rusia en Ucrania en cuanto a las drogas y especialmente, en cuanto a la provisión de servicios de tratamiento y reducción de daños a las personas refugiadas en los países limítrofes. Representantes de organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la región afectada compartieron información de primera mano para comprender la magnitud de la situación.

Actividades a través de los grupos de trabajo

En segundo lugar, los cuatro grupos de trabajo pudieron reunirse para analizar el trabajo realizado, planificar el resto de las acciones para el año que viene y recabar ideas. Cabe mencionar que en la actualidad el CSFD no cuenta con financiación por parte de ningún proyecto europeo (como sí fue el caso en el período anterior). Este hecho, no va a permitir mantener la cantidad de actividades, el número de proyectos, informes e investigaciones. Eso sí, al estar constituidos como un grupo de expertos de la Comisión Europea sí que garantiza la celebración presencial de un encuentro al año (costes asumidos por la Comisión Europea).

Dianova participa activamente en el grupo de trabajo sobre relaciones con instituciones internacionales y en el grupo de asuntos emergentes, en concreto sobre la temática de la perspectiva de género. A este respecto, hemos estado trabajando proactivamente estos últimos meses en la elaboración de un informe que se presentó en el encuentro anual sobre cómo reforzar la perspectiva de género en los documentos guía y referencia de la UE sobre drogas, que son la Estrategia Europea de Drogas y su respectivo Plan de Acción.

Potenciando las conversaciones entre organizaciones de la sociedad civil

Una de las novedades de este encuentro fue la organización de un «Café Mundial», que es un proceso conversacional estructurado para discutir temas concretos en mesas con un reducido grupo de personas. Se trataron desde aspectos temáticos como son la descriminalización o el continuo de servicios desde abordajes que van de la abstinencia a la reducción de daños, a temas más estratégicos y de organización del foro. Dianova moderó una de las mesas del café mundial, lo que fue un ejercicio interesante.

Puesta en común con representantes del Consejo de la UE

La reunión finalizó con un encuentro con los representantes del HDG, que son los representantes de los Estados Miembros (principalmente de los Ministerios de Salud y Justicia) que coordinan la temática de drogas en el Consejo de la UE. Desde el CSFD valoramos mucho la predisposición para la realización de este encuentro en el que participaron más de medio centenar de representantes (entre organismos de la sociedad civil, la Comisión Europea, HDG, EMCDDA).

Desde Dianova renovamos nuestro compromiso de seguir formando parte de este foro, y agradecemos a la Comisión por la organización de este encuentro. Tras años de reuniones virtuales, trabajar juntos en persona ha resultado mucho más eficiente, motivador y humano.

No podemos dejar de condenar el ataque de Rusia a Ucrania que está teniendo consecuencias humanas, sanitarias, sociales y económicas tremendamente trágicas. Es una agresión injustificada y totalmente contraria a los valores europeos.

 

Lucía Goberna

Lucía cuenta con experiencia en el monitoreo de políticas, la incidencia política y las relaciones internacionales. Con una formación académica en Ciencias Políticas, ha trabajado para la administración pública y organizaciones sin ánimo de lucro en varios países. Lucía forma parte del equipo de Dianova International desde 2014. Está comprometida con la participación de la sociedad civil en la formulación de políticas, especialmente a nivel de Naciones Unidas.

Comprender la salud asociada al uso de sustancias.

Comprender la salud asociada al uso de sustancias.

Introducción al concepto de » Salud asociada al uso de sustancias» desarrollado por CAPSA, miembro de Dianova International, y entrevista con Gord Garner, Director Ejecutivo.

El siguiente texto ha sido adaptado del folleto de CAPSA «Comprender la salud asociada al uso de sustancias: una cuestión de equidad» – ver folleto en inglés o francés

La Asociación Comunitaria de Apoyo a la Adicción entre Pares, o CAPSA, se creó en Ottawa (Canadá) en 2013 con el objetivo de visibilizar y ayudar a las personas afectadas por el consumo de sustancias psicoactivas para que se conviertan en miembros de pleno derecho de la comunidad, y poner de manifiesto los temas asociados al consumo de sustancias.

En Canadá, CAPSA es un líder nacional en la lucha contra el estigma y sus consecuencias para quienes consumen sustancias y/o tienen un trastorno por consumo de sustancias. La organización también pretende identificar y abordar el estigma sistémico que aún está arraigado en las organizaciones.

CAPSA colabora con varias organizaciones para proporcionar educación al consumo de sustancias, el estigma asociado a los trastornos por consumo de sustancias y el uso de un lenguaje centrado en la persona para reducir el estigma y la discriminación. Para lograr estos objetivos, la organización trabaja con expertos y expertas con una experiencia vivida del problema.

Como parte de su compromiso con las personas que consumen sustancias, la organización ha desarrollado el concepto de salud asociada al uso de sustancias, lo cual pretende satisfacer las necesidades de las personas allí donde se encuentran, sin ningún tipo de estigma. También garantiza un acceso equitativo a los programas y servicios sanitarios, así como a la información basada en pruebas sobre el consumo de sustancias y los trastornos por consumo de sustancias.

¿Qué es la salud asociada al uso de sustancias?

Para muchos, la salud física y la salud mental se consideran un contínuum o un espectro, con múltiples soportes para asegurar el bienestar a lo largo de la vida, sin enfermedades. A pesar de ello, el consumo de sustancias sigue siendo con demasiada frecuencia sinónimo de adicción/trastorno por consumo de sustancias (TUS). Este estereotipo sólo presenta el consumo de sustancias como un trastorno agudo en sí mismo, lo que claramente no es. En realidad, la salud asociada al uso de sustancias también forma parte de un continuo, al igual que la salud física y mental.

En Canadá, el 78 % de las personas mayores de 15 años declararon haber consumido alcohol, el 22 % drogas psicoactivas, el 18 % tabaco y el 15 % otros tipos de sustancias psicoactivas[1]. En Europa, se estima que el 19 % de los jóvenes de entre 15 y 24 años ha consumido cannabis en el último año[2], mientras que casi el 60 % de los mayores de 15 años ha consumido alcohol[3] y el 25 %, tabaco[4].

Estas cifras nos demuestran que el consumo de sustancias es un fenómeno común, al menos en los países occidentales, por lo que adoptar un lenguaje sin prejuicios ni estigmas debe convertirse en una prioridad para superar las ideas preconcebidas que nos llevan a asociar el consumo de sustancias con comportamientos nocivos y otros trastornos potencialmente asociados.

Capacitar a las personas para que alcancen sus propios objetivos de salud

En Canadá, este cambio hacia la salud asociada al uso de sustancias ha ido acompañado de un renovado interés por las políticas, los programas, los servicios y los apoyos basados en pruebas y diseñados para capacitar a las personas para que alcancen sus propios objetivos de salud.

Los servicios de salud física y mental han implementado, en la atención y en los resultados, un enfoque centrado en el cliente haciendo hincapié en la atención integrada e individualizada, la toma de decisiones compartida y la empatía terapéutica sin prejuicios. En el ámbito de la atención sanitaria por consumo de sustancias, la adopción de un modelo similar basado en el apoyo a los objetivos autoidentificados parecería eliminar las barreras de acceso a los servicios de salud, ayudar a mejorar los determinantes sociales de la salud[5] y facilitar una atención culturalmente segura y sensible al trauma y la violencia[6].

La abstinencia, un objetivo como cualquier otro

CAPSA y sus partners creen que debemos dejar de poner la énfasis en la abstinencia como criterio principal de éxito de los servicios de salud relacionados al consumo de sustancias, y centrarse en otros parámetros, incluidos los objetivos de bienestar de las propias personas. Esta visión, que incluye múltiples vías de recuperación, eliminará las barreras que con demasiada frecuencia impiden a las personas con problemas complejos – como los TUS y otros trastornos concurrentes – buscar ayuda libremente.

La ambición de CAPSA es alimentar un debate nacional sobre estas cuestiones, promover la innovación en la atención y, en última instancia, establecer un modelo de salud pública que funcione en todo el contínuum de la salud asociada al uso de sustancias. Este enfoque, ya aplicado por CAPSA con el programa «All People All Pathways», tiene en cuenta la multiplicidad de las trayectorias individuales y ofrece a las personas un entorno seguro y no estigmatizante.

En Dianova, creemos que el concepto de salud asociada al uso de sustancias desarrollado por CAPSA debería contribuir a la evolución de la atención sanitaria, así como a la evolución de las percepciones. Por ello, Dianova apoya todos los enfoques que contribuyan a poner fin al estigma del consumo de sustancias y se une al movimiento para eliminar las barreras y otras desigualdades que impiden a las personas acceder a la atención sanitaria.

[1] Cifras de Statistics Canada 2021 – cifras del año 2017, excluyendo a las personas que viven en el Yukón, los Territorios del Noroeste, Nunavut y las que viven a tiempo completo en instituciones residenciales.

[2] European Drug Report 2022: Trends and Developments(EMCDDA)

[3] Global status report on alcohol and health 2018 – (WHO)

[4] Prevalence of tobacco use among adults in the WHO European region

[5] Community Catalyst et al., 2021

[6] Marchand et al., 2019

Que la salud mental de todos sea una prioridad mundial

Que la salud mental de todos sea una prioridad mundial

El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre para concienciar sobre la necesidad de invertir en salud mental.

Por el equipo editorial – La salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y es un derecho humano fundamental. Disfrutar de una buena salud global requiere por tanto tener, como decían los antiguos «Mens sana in corpore sano», es decir salud física y salud mental. Sin embargo, a día de hoy se constata un déficit en la atención a la salud mental.

El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental para crear conciencia sobre la salud mental en todo el mundo y para movilizarnos con el fin de apoyar a quienes están teniendo problemas de este tipo.

En el 2019, se estimaba que una de cada ocho personas en todo el mundo vivía con un trastorno mental. Los acontecimientos de estos últimos años, con la pandemia, guerras y los desplazamientos forzados, un aumento en las desigualdades sociales y la presión creciente del cambio climático, han puesto al límite, si cabe aún más, nuestra salud mental.

Solo el primer año de pandemia, se estima que aumentó un 25 % los casos de trastornos de ansiedad y depresión.

Al mismo tiempo, esta acuciante necesidad no se ve acompañada de los servicios ni de los recursos humanos y financieros para hacerle frente. Según la propia OMS, “los servicios, las capacidades y la financiación disponibles para la salud mental siguen siendo escasos y están muy por debajo de lo que se necesita, especialmente en los países de ingresos bajos y medios.” La pandemia también ha afectado a este respecto, interrumpiendo gravemente los servicios y ampliando la brecha de tratamiento en cuestiones de salud mental.

El estigma, una barrera para la inclusión social y el acceso a la atención adecuada

Pese a los esfuerzos de concienciación de los últimos años, en donde la salud mental ha estado más presente en la mesa política que en ningún otro momento, el estigma asociado a los trastornos de salud mental sigue pesando mucho. Por eso es tan importante, que se reivindique en días como el de hoy.

El estigma en casos de salud mental obstaculiza que las personas reconozcan las dificultades a las que se enfrentan, soliciten tratamiento y apoyo y normalicen la situación con su entorno familiar, de amistades y laboral.

Una prioridad mundial

Este año, las Naciones Unidas han lanzado la campaña en torno al tema “Hacer de la salud mental y el bienestar para todos, una prioridad mundial”. Como en muchos otros ámbitos, nos encontramos ante una cuestión de prioridades políticas y es por ello necesario en los foros políticos que incluyan este tema en sus agendas, aseguren la financiación necesaria y que trabajen para garantizar que todo el mundo tenga acceso a los servicios de salud mental que necesitan.

campaña 2022 de la OMS sobre salud mental
Algunas de las imágenes de la campaña 2022 de la OMS para valorar, promover y proteger la salud mental en todo el mundo – Imagen: Organización Mundial de la Salud, todos los derechos reservados

Para abogar por la revalorización de la salud mental, la OMS publicó recientemente el “Informe Mundial sobre Salud Mental: Transformando la salud mental para todos” que presenta los datos disponibles más recientes, presenta buenas prácticas y apunta dónde es más necesario el cambio y cuál es la mejor manera para hacerlo.

Sin duda, debemos profundizar el valor y el compromiso que otorgamos a la salud mental como individuos, comunidades y gobiernos, e igualar ese valor con más compromiso e inversión por parte de todas las partes interesadas, en todos los sectores.

Dianova y la salud mental

Uno de los ámbitos de trabajo de Dianova es la salud y las adicciones. Como tal trabajamos especialmente tanto sobre el terreno, como a nivel de incidencia en temas de salud mental. Dianova apela para una mejor integración de los servicios de salud mental en los servicios sanitarios, sociales y comunitarios y una mejor consideración sobre el tema de las adicciones en este ámbito.

Todos los miembros de la red Dianova se enfrentan desde hace tiempo a cuestiones de salud mental, ya sea en el contexto de la gestión de la patología dual (presencia de trastornos por consumo de sustancias y trastornos psiquiátricos), o en el contexto más amplio de la ayuda a las personas en situación de vulnerabilidad, que a menudo se enfrentan a dificultades psicológicas relacionadas con esta situación (ansiedad o depresión entre las personas sin hogar, entre las mujeres víctimas de la violencia, etc.).

Ejemplo de servicios especializados implementados por la red Dianova:

  • Novasalud (Chile): Servicios multidisciplinares especializados en salud mental y adicciones
  • Centro residencial en Chanaes (Uruguay), para personas con patología dual

A nivel de incidencia y comunicación, en el 2021, por ejemplo, Dianova fue miembro y participó en varios eventos del Comité de ONG de Salud Mental de Nueva York, así como en reuniones de la OMS sobre integración de la salud mental en las respuestas a las emergencias de salud pública. Por fin, los representantes de Dianova hicieron una ponencia en el marco de la conferencia “Bienestar y Salud” de la organización CAS Trips y fueron invitados a una actividad de Hackathon para presentar proyectos innovadores diseñados por estudiantes de 14 a 18 años.

Dianova ha publicado varios artículos y declaraciones sobre la salud mental para sensibilizar al respecto. Destacamos algunos del último año:

Salud mental y cambio climático: declaración ante la 66ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer
Cambio climático, COVID-19 y salud mental: una mirada a la crisis climática y la salud mental en tiempos de COVID-19
El cuidado de la salud mental en Europa: publicado con motivo del día mundial de salud mental 2021
«Es importante mantener una actitud abierta hacia el trabajo de salud mental«: entrevista de Barbara L. Ponieman, Psiquiatra en Nueva York
Además, Dianova publicó una serie de videos para promover la salud mental en tiempos de pandemia sobre aspectos como la ansiedad, la fobia social y la adicción a la pantalla, los ataques de pánico y las adicciones. La campaña publicada en redes sociales pretendía promover un mejor acceso a los servicios de salud mental y luchar contra la estigmatización de las personas.

Dianova se alinea con la campaña de la OMS y reiteramos que la salud mental, debería ser una prioridad mundial!