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Normas de calidad para la reducción de la demanda de drogas

Los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil pueden mejorar la aplicación de normas mínimas de calidad en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas.

Por Matej Košir. En septiembre de 2015, el Consejo de la Unión Europea aprobó las Conclusiones del Consejo sobre la aplicación de normas mínimas de calidad para la reducción de la demanda de drogas en la UE (Council conclusions on the implementation of minimum quality standards in drug demand reduction in the EU). Esta innovadora iniciativa recoge 16 normas que establecen unos criterios mínimos de calidad para realizar intervenciones en materia de prevención, reducción de riesgos y perjuicios, tratamiento, integración social y rehabilitación. Aunque este documento no es vinculante para los gobiernos nacionales, representa la voluntad política de los países de la UE de abordar las intervenciones en la reducción de la demanda de drogas mediante una perspectiva basada en la evidencia.

En 2014, el Foro de la sociedad civil sobre drogas (CSFD, por sus siglas en inglés) elaboró y publicó un artículo pormenorizado sobre las normas mínimas de calidad de la UE relativas a la reducción de la demanda de drogas. Este artículo presenta el contexto en el que se recomienda a los Estados miembros de la UE, así como a los países candidatos y a los posibles países candidatos al ingreso en la UE, a promover y aplicar las normas mínimas de calidad para la reducción de la demanda de drogas. Asimismo, el artículo contiene un breve resumen de los problemas asociados y una oportunidad para la reflexión (incluida la valoración y evaluación de la aplicación de las normas).

Desde entonces, el CSFD ha puesto en marcha un grupo de trabajo enfocado en las normas mínimas de calidad. La labor de este grupo se ha visto reforzada gracias al proyecto del CSFD, cofinanciado por la Comisión Europea en el marco del Programa de Justicia (Iniciativas Políticas sobre Drogas). En el proyecto anterior (2017-2020) se elaboraron directrices y recomendaciones para la aplicación de normas mínimas de calidad para la reducción de la demanda de drogas en la Unión Europea a cargo de las organizaciones de la sociedad civil (OCS) en seis idiomas (inglés, español, esloveno, húngaro, sueco e italiano).

A partir de estas recomendaciones y de la respuesta obtenida en los estudios de evaluación y viabilidad durante el citado proyecto del CSFD, queremos remarcar varias conclusiones, que son:

La retirada de inversiones en intervenciones perjudiciales e ineficaces

Las respuestas a los estudios de evaluación y viabilidad recalcaron que aún hay numerosas investigaciones en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas que no se llevan a cabo conforme a normas mínimas de calidad. Los gobiernos y las OCS deben ser conscientes de esta situación y esforzarse en buscar la manera de retirar inversiones y dejar de brindar asistencia a las intervenciones y servicios ineficaces. En consecuencia, deberían invertir más recursos en la ejecución de intervenciones eficaces basadas en la evidencia, especialmente en los ámbitos de la prevención y la reducción de los riesgos y perjuicios.

Invertir en educación, formación y desarrollo profesional continuo

Las respuestas a los estudios sobre evaluación y viabilidad también revelan que se percibe una brecha en la calidad de la educación y formaciones destinadas a los equipos que participan en la reducción de la demanda de drogas (tanto en lo que respecta a la formación básica como al desarrollo profesional continuo). Los gobiernos y las OCS deben estudiar el beneficio a largo plazo de la inversión en este ámbito, así como tratar de invertir más recursos en elaborar y mantener programas educativos y de formación de calidad (escolares y extraescolares) destinados a profesionales y voluntarios en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas.

Fomentar una cultura de evaluación y seguimiento

De acuerdo con los resultados de los estudios de evaluación y viabilidad, la cultura de evaluación en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas es deficiente en Europa. Las autoridades (financiadoras) son muy poco exigentes respecto al seguimiento y la evaluación de los programas y otras intervenciones (especialmente en cuanto a la evaluación de resultados). Sin una evaluación, es imposible determinar qué programas e intervenciones resultan eficaces y tienen un impacto considerable en la cuestión de la reducción de la demanda de drogas. Se aconseja a los gobiernos y a las OCS que inviertan más en el seguimiento y la evaluación, lo que mejoraría considerablemente la calidad de las intervenciones y la motivación de los profesionales para continuar ofreciendo un trabajo de calidad.

Con todo, los encargados del seguimiento y la evaluación deben asegurarse de elegir los parámetros y métodos de evaluación correctos y apropiados para evitar un gran número de casillas a marcar, lo que podría detraer de la prestación de servicios. Por lo tanto, debe haber un equilibrio entre el tiempo necesario para prestar servicios de calidad y la realización de evaluaciones y seguimientos eficaces.

Financiar de forma sostenible la aplicación de las normas

Según los resultados de los estudios de evaluación y viabilidad, apenas hay financiación sostenible para los programas y las intervenciones en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas. Se aconseja a los Estados y a los organismos financiadores del sector que destinen programas y estrategias de financiación para el cumplimiento de normas mínimas de calidad y que, al mismo tiempo, inviertan muchos más recursos en la mejora de la capacidad (técnica y financiera) de las OCS para cumplir dichas normas. Sin una financiación sostenible, sin la mejora de los conocimientos y las habilidades de los trabajadores y trabajadoras y sin un progreso en la cultura del seguimiento y la evaluación, no podemos esperar mejoras y avances significativos en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas.

 

Matej Košir

Matej Košir trabaja desde hace 22 años en el campo de la prevención y la defensa de la salud pública. Es coordinador de la red Prevention Platform (Plataforma de Prevención), que incluye más de 40 socios (en su mayoría ONG) que brindan apoyo en Eslovenia. También ha participado en más de 25 proyectos de desarrollo e investigación financiados por la UE. Además, es cofundador del Currículum de Prevención Europeo y ha contribuido en las Normas Internacionales para la Prevención del Uso de Drogas de la UNODC (la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) y la OMS. Actualmente, Matej es vicepresidente/presidente electo del Comité Internacional de Asociaciones de Investigación sobre el alcohol, el tabaco y otras drogas (conocido por sus siglas en inglés, ICARA) y vicepresidente del Comité de ONG sobre Drogas de Viena (VNGOC, por sus siglas en inglés).